Como Ser Guiado por el Espíritu de Dios - Cuarta Parte
Esperar en El Señor
Sin embargo, algunas veces, las personas no quieren tomar su responsabilidad. Es más fácil deshacerse de ella y decirle al Señor: "Si quieres que haga eso, entonces, abre la puerta. Si no, entonces, ciérrala". Es más fácil hacer esto que esperar en el Señor hasta que usted sepa la respuesta en su interior; y algunas veces, esto requiere de tiempo para escuchar al testigo interior.
Estamos tan ocupados física y mentalmente que las cosas espirituales llegan a sernos inciertas. Es más fácil calmar nuestro cuerpo que nuestra mente. ¡Podemos hacer tanto ruido con la mente como con las manos y pies! Algunas veces, cuando tratamos de dormir, el cuerpo esté relajado, la mente sigue inquieta, aún está revuelta con las actividades, ideas, y planes del día, o preocupaciones y ansiedades con relación al futuro.
Esta es un área en que el orar en lenguas es de gran ventaja. "Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto" (1Corintios 14:14).
¿Alguna vez, su mente ha vagado hacia otras cosas mientras usted ora? A veces, solía llevarme una hora para acallar mi mente; pero ahora, he descubierto que orar en otras lenguas es la mejor manera. Cuando oramos en otras lenguas, nuestra mente se calma, una vez que está en silencio, nos hacemos más consciente de nuestro espíritu y de las cosas espirituales.
Al orar en otras lenguas y adorar a Dios, nuestro espíritu está en contacto directo con Dios, quien es Espíritu y Padre de los espíritus. Nuestro lenguaje de oración no viene de la cabeza sino del corazón, ya que nuestra mente está inactiva.
Como Ser Guiado Por el Espíritu de Dios - Tercera Parte
Probando al Señor
Para recibir dirección, algunas personas utilizan lo que denominan: ponerle un "vellón" o “prueba” al Señor. Dicen: “Si pasa esta cosa es que el Señor quiere que haga esto.” Otros dicen: “Si abro la Biblia y me sale tal cosa entonces esa será la voluntad de Dios.”
Me acuerdo de cierto grupo donde asistía que una hermana tenía el ministerio de “partidora de Biblia”; es decir, el que venía buscando dirección del Señor, venía a la hermana, oraban y ella abría la Biblia. Una vez un joven vino a consultar si debía ser novio de una hermana oraron partieron la Biblia y salio que si, oraron de nuevo para buscar la “confirmación” y salio que no. Que pasó, ¿el Señor se equivocó la primera vez? ¡No!, esa no es la manera bíblica de buscar la voluntad de Dios.
Yo lo he hecho todas estas cosas; probé al Señor, seguí la prueba ¡y salí probado! Quedé curado.
El Nuevo Testamento no dice: "Porque todos los que son guiados por pruebas, estos son hijos de Dios". Por supuesto, Gedeón puso un vellón (una prueba); pero nosotros no estamos viviendo en el día que él vivió, no estamos viviendo bajo el pacto que él vivió. Nosotros tenemos un Nuevo Pacto, establecido sobre mejores promesas.
En ninguna parte del Nuevo Testamento dice que Pedro, Pablo o alguno de los Apóstoles jamás le hayan dicho a la gente que le pusieran vellones al Señor. En realidad, esta práctica es muy peligrosa, porque estamos poniendo el vellón en el mundo de los sentidos, cuyo dios es Satanás (2 Corintios 4:4).
Cada vez que ponemos un “vellón” o “prueba” al Señor, Satanás va ha escucharte y te va a dar todo lo que tu pides para que no sigas la dirección correcta del Señor.
Como Ser Guiado Por el Espiritu Santo - Segunda Parte
Andando por los sentidos
Notemos lo que Pablo dijo en Romanos 8:16: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios". Muchas veces la gente piensa que este testimonio del que él está hablando es algo físico; no lo es. La Biblia no dice que el Espíritu da testimonio a nuestro cuerpo.
Los sentidos son la voz del cuerpo. La razón es la voz del alma o mente. La conciencia es la voz del espíritu.
Si andamos por nuestros sentidos, ¡estaremos en problemas! Mucha gente dice cuando ora: "Sentí que el Señor me escuchó". No interesa si sentiste o no; si la Palabra de Dios lo declara, es verdad; si Dios dice que escuchó y contestó tu oración, Él lo hizo.
Debemos basar nuestra fe en la Palabra; no en nuestros sentidos. Este verso no dice que el Espíritu da testimonio a nuestros cuerpos o a nuestros sentidos; dice: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu". La Palabra y el Espíritu concuerdan; El Espíritu tomará esa Palabra y le dará testimonio a su corazón.
Jesús dijo: "Pero cuando venga el Espíritu de verdad... tomará de lo mío, y os lo hará saber" (Juan 16:13,14). El le dijo a sus discípulos: "El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26). El también dijo: "Os hará saber las cosas que habrán de venir" (Juan 16:13); El Espíritu Santo te dirige dándole testimonio a tu espíritu. Romanos 8:14 dice: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios".
No nos corresponde decirle al Señor como debe guiarnos. En Hechos de los Apóstoles y en otros lugares en la Biblia vemos cómo, algunas veces, algunos recibieron guía por medio de una visión. Otros recibieron guía de un ángel que se apareció y les dijo ciertas cosas. Muchas veces buscamos guía de esa forma, en vez de escuchar lo que la Biblia dice; con todo, esos fenómenos tampoco sucedieron cada día en las vidas de estas personas, ocurrieron una o dos veces en toda la vida de algunos de ellos. Muchas veces, cuando Dios está tratando de dar testimonio a nuestros espíritus - tratando de guiarnos - no escuchamos porque queremos algo dramático; como una visión o un ángel.
Como Ser Guiado Por El Espiritu Santo - Primera Parte
El hombre interior, nuestro espíritu, tiene una voz, que llamamos conciencia, intuición, guía interior, o testigo interior. Esta voz se hará más clara, a medida que el creyente renacido ejercite y desarrolle su espíritu; convirtiéndose en una guía más y más segura.
Algo que nos detiene es que seamos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más conscientes del mundo mental (conscientes del alma). Hemos desarrollado el cuerpo y el alma; pero, hemos dejado de lado nuestro espíritu.
Nuestro espíritu puede educarse, tal como nuestra mente. Puede ser desarrollado en fortaleza y entrenado tal como nuestro cuerpo.
Claro que una persona no renacida, no podrá seguir la voz de su espíritu porque no esta regenerado; su conciencia le permitirá hacer lo que quiera. Pero, al tener la naturaleza y la vida de Dios en nosotros, nuestra conciencia no nos permitirá hacer lo que queramos.
Si eres un cristiano renacido, el Espíritu Santo está viviendo y morando en tu espíritu. El no se comunica directamente con tu mente porque no está en tu mente; está en tu espíritu, El se comunica contigo por medio de tu espíritu.
Jesús dijo: "Y vendremos a él, y haremos morada con él" (Juan 14:23). Pablo dijo: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" (1 Corintios 3:16); escribiendo a los corintios en la Segunda carta, él dijo de nuevo: "Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (2 Corintios 6:16). Si Dios está morando en nosotros, entonces, allí es donde El va a hablar con nosotros.
Tu espíritu, no el Espíritu Santo, es quien te condena si obras mal siendo cristiano. El Espíritu Santo no convence de sus pecados al creyente; Jesús dijo que Espíritu Santo convencería al mundo de pecado, y que ese pecado es el de rechazar a Jesús. Tu propio espíritu es el que es consciente desde el preciso momento en que obras mal.
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La Transformación de la Mente
El espíritu de un hombre; lo más profundo del ser humano, el verdadero hombre, recibe la vida eterna y es nace de nuevo. Pero, debe que tratar con su mente, intelecto y sus emociones, las cuales componen el alma; estas no nacen de nuevo; necesitan ser renovados.
Pablo habla acerca de la renovación de la mente en Romanos 12:2; veamos este verso en varias versiones:
Biblia al Día
No os amoldéis al mundo actual, sino sed transformados mediante la renovación de vuestra mente.
Biblia en Lenguaje Sencillo
Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar.
Castillian
No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad.
Dios Habla Hoy
No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios.
Biblia de Jerusalén
Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente.
Palabra de Dios Para Todos
No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios cambie su vida con una nueva manera de pensar.
Esta renovación de la mente es un proceso en el cual nosotros dejamos de vivir y amoldarnos a los criterios, usos y costumbres de este mundo en el cual vivimos. Es dejar de vivir según el modelo de este mundo cambiando nuestra manera de ser y pensar; es transformarnos por medio de la renovación de nuestra mente.
Santiago también nos da luz acerca de esto:
Así pues, desechad cuanto en vuestra vida pueda haber de corrupción y abundancia de maldad, y recibid humildemente el mensaje plantado en vosotros, que es poderoso para traer la salvación a vuestras almas.
Santiago 1:21 (EUNSA)
Por eso, apartad toda inmundicia y todo resto de maldad, y recibid con mansedumbre la palabra sembrada en vosotros, capaz de salvar vuestras almas.
Santiago les estaba escribiendo a cristianos; sin embargo aquí les dice que ellos deben salvar sus almas recibiendo la Palabra que había sido sembrada en ellos.
Jesús dijo en Juan 3:3: "Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es". Nuestro espíritu es el que nace nuevo; nuestra alma puede ser renovada, o restaurada por la Palabra de Dios.
Podemos decir lo siguiente:
Con nuestro espíritu tenemos contacto con el mundo espiritual; con nuestra alma tenemos contacto con el mundo mental; y con nuestro cuerpo tenemos contacto con el mundo físico.
Algunas personas dicen que debemos "morir al yo". Pero ellos están muy mal informados; el verdadero yo es nuestro espíritu, que ha sido renacido por Dios. Lo que debemos hacer es algo con nuestro cuerpo; es decir, crucificar la carne. Esto no lo hará Dios por ti; a ti te corresponde hacerlo.
Veamos lo que Pablo dijo en Romanos 12:1:
Nueva Versión Internacional
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
Biblia de Jerusalén
Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual.
Dios Habla Hoy
Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer.
Aquí Pablo no dice que muramos al yo o a la carne; simplemente dice que debemos hacer algo con nuestro cuerpo.
En Romanos 6:13 dice: "Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad..." Después de nacer de nuevo, nuestro cuerpo va a quiere seguir haciendo las mismas cosas de siempre; pero, no debemos dejarlo. Nuestro verdadero yo, el hombre que vive dentro de nosotros, el hombre interior, se ha convertido en un nuevo hombre en Cristo, por eso, dejemos que este hombre interior domine al hombre exterior.
La razón por la cual muchas personas tienen un concepto erróneo del alma y del espíritu, es porque no entienden completamente el nuevo nacimiento. No solo hemos sido perdonados; nos hemos convertido en nuevos hombres, en nuevas criaturas en Cristo.
Este hombre interior, el hombre espiritual con el que Dios trata, se ha convertido en un nuevo hombre. Ahora, las cosas viejas que estaban en el viejo hombre, han pasado; antes estaban la naturaleza del diablo, la muerte espiritual, el odio y la mentira; pero ahora están la naturaleza de Dios, Dios mismo viviendo en nosotros.
Por ese motivo debemos dejar que es nuevo hombre tenga el control. Debemos oír lo que nos diga este nuevo hombre porque Dios nos guiará a través de él.
Recuerda, como dice en Proverbios 20:27

