Los Atributos de Dios - Parte 4
Los Atributos Morales de Dios
Los atributos morales de Dios son las cualidades y características que le pertenecen por ser un Espíritu Santo e infinito.
1. Dios es Santo
El tema de la santidad de Dios ocupa un lugar principal en toda la Biblia. Por ejemplo, en el Libro del profeta Isaías se le llama "Santo" unas 33 veces.
Este es el atributo sobresaliente de Dios, ya que los otros atributos dependen de Su santidad.
La santidad de Dios quiere decir que Dios esta completamente separado de la maldad y del pecado y es totalmente puro y perfecto.
En el Salmo 99:9; Isaías 6:3 y Apocalipsis 4:8 entre otros dice que Dios es Santo.
Veamos lo que dice en Isaías 57:15: “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”
El nombre de Dios es “el Santo,” y Él habita en la santidad.
Esa santidad es la que lo hace odiar el pecado y separarse del pecador: “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59:1-2).
También por ese motivo es que demanda Santidad de nosotros: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14).
2. Dios es Justo
Esto significa que Dios es recto en todo lo que hace.
Debido a Su santidad, Dios tiene que ser justo en todo para no poder equivocarse.
En el Salmo 119:137 dice: “Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.” Y en el Salmo 145:17 dice: “Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras.”
En su justicia Dios siempre castiga al pecado, la maldad y la rebelión (Salmo 11:4-7; Nehemías 9:33).
Pero también en su justicia Dios siempre cumple sus promesas: “Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham; 8y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo” (Nehemías 9:7-8).
En su justicia Dios perdona al que se arrepiente y convierte a Cristo: “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).
Y finalmente, en Su justicia, Dios siempre recompensa a los fieles: “Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún” (Hebreos 6:9-10).
Dios no se olvida de nuestro servicio para Él.
3. Dios es Amor
Cuando hablamos de amor, también nos referimos a su compasión y misericordia por nosotros.
En 1 Juan 4:8 vemos que Dios es amor: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”
El amor de Dios es una de sus características mas grandes, sino la mayor; ya que en su amor el envió a Su ser más preciado a su Hijo único para morir por nosotros.
Como dice en Juan 3:16:“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Si Dios nos amó de tal manera nosotros también caminemos en ese amor.

