Hebreos13:9

9  No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas;  porque buena cosa es afirmarel corazón con la gracia,  no con viandas,  que nunca aprovecharon a los que se han ocupado de ellas.

 

Wuest dice que cuando el autor de Hebreos escribió: “porque buena cosa es afirmar el corazón conla gracia,  no con viandas”; lo que estaba haciendo era apuntar el hecho de que las comidas (el sistema de rituales ceremoniales), enfatiza lo externo; mientras que el Nuevo Testamento enfatiza la purificación del corazón y la conciencia.

 

Por eso es que debemos afirmar nuestro corazón con la gracia, no en nuestros propios esfuerzos sino en ese favor que Dios a dispuesto para nosotros sin que nosotros tengamos que hacer algo a cambio.

 

1 Pedro 5:10-12

10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,  después que hayáis padecido un poco de tiempo,  él mismo os perfeccione,  afirme, fortalezca y establezca.

11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.  Amén.

12 Por conducto de Silvano, a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente,  amonestándoos,  y testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios,  en la cual estáis.

 

Debemos dejar que Dios nos perfeccione,  afirme, fortalezca y establezca, en esa gracia en la cual estamos.

 

La gracia es suficiente para nosotros.

 

2 Corintios 12:7-12

7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;

8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor,  que lo quite de mí.

9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia;  porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto,  de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

10 Por lo cual,  por amor a Cristo me gozo en las debilidades,  en afrentas,  en necesidades,  en persecuciones,  en angustias; porque cuando soy débil,  entonces soy fuerte.

11 Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles,  aunque nada soy.

12 Con todo,  las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales,  prodigios y milagros.

 

Aquí vemos el más dramático ejemplo de la gracia de Dios en operación.

 

Al ver el pasaje podemos pensar que el tema principal es el aguijón de Pablo, pero de lo que nos habla es de la gracia de Dios.

 

Mucha gente piensa que el aguijón de Pablo era una enfermedad; pero la Biblia muestra que era otra cosa; dice que era un mensajero de Satanás.

 

Al leer este pasaje debemos enfocarnos en la gracia y no en el aguijón de Pablo.

 

2 Corintios 11:23-30

23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número;  en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

24 Delos judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado;  tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;

26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones,  peligros de los de mi nación,  peligros de los gentiles,  peligros en la ciudad,  peligros en el desierto,  peligros en el mar,  peligros entre falsos hermanos;

27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos,  en hambre y sed,  en muchos ayunos,  en frío y en desnudez;

28 y además de otras cosas,  lo que sobre mí se agolpa cada día,  la preocupación por todas las iglesias.

29 ¿Quién enferma,  y yo no enfermo?  ¿A quién se le hace tropezar,  y yo no me indigno?

30 Si es necesario gloriarse,  me gloriaré en lo que es de mi debilidad.

 

Vemos claramente que cosa era la debilidad o el aguijón de Pablo; las persecuciones que se levantaban por causa de la predicación del evangelio a los gentiles. No solo los judíos y los romanos se levantaban en contra la predicación a los gentiles sino las fuerzas mismas de la naturaleza. Y en el verso 30 Pablo dice que esa era su debilidad.

 

Veamos de nuevo 1 Corintios 12:9: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena ganame gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”

 

Dios le dice a Pablo que Su poder se perfecciona en la debilidad, y Pablo dice que su debilidad eran las persecuciones que había recibido; entonces, es evidente que el aguijón de la carne de Pablo no era una enfermedad.

 

Lo que es evidente, por las “debilidades” que menciona Pablo, era que el propósito del envío de este mensajero de Satanás era impedir que Pablo continuase con su ministerio; el método utilizado era levantar a la gente en contra de Pablo para impedir que siga causando tan gran efecto en el reino de Satanás.

 

Cuando Pablo le pide a Dios que le quite el aguijón, Dios no le dijo no, le dijo “mi gracia es suficientepara ti.” Es decir, la gracia de Dios era Su habilidad soltada hacia Pablo en contra de este ataque en su contra.

 

La gracia es la fuerza de Dios para enfrentar nuestras inhabilidades; puede que no cambie las situaciones externas siempre; pero Él quiere que nosotros cambiemos interiormente, recibiendo Su gracia para vencer. Su gracia es suficiente para nosotros.

 

1Pedro 5:5-6

5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo

 

No debemos tener problemas con el concepto de ser exaltados; no es un asunto de orgullo sino de posición. Estamos exaltados en Cristo, no por nosotros mismos.

 

Dios nos da el poder para ser exaltados sobre las cosas que nos afectan.

 

Dios resiste al soberbio y da gracia al humilde; debemos humillarnos para que Él nos exalte a su tiempo debido.

 

Hay una Conexión entre la gracia y el ser exaltado (en el buen sentido de la palabra). Así como Dios le dio a Pablo gracia; Él está interesado en que seamos exaltados por su gracia cuando somos humildes.

 

Su gracia es más grande que el poder de Satanás.

 

Podemos ser exaltados y mantenernos humildes porque sabemos que es la gracia de Dios la que nos colocó en esa posición.

 

Pablo se mantuvo victorioso en medio de los problemas de la vida; muchas personas piensan que tenía “mala suerte," pero era Satanás estaba ocupado tratando de hundirlo.

 

No importa la dificultad, no importa el problema, no importa el ataque; la gracia de Dios es suficiente para pararnos, mantenernos firmes, resistir el ataque y levantarnos con la victoria.