Éfeso en la Historia
La Epístola a los Efesios fue escrita por el Apóstol Pablo alrededor del año 62 DC, desde su prisión en Roma antes de hablar con el Emperador.
Efeso significa provechosa o deseable.
Era una ciudad de Lidia, que era la más importante del Asia proconsular, es decir, del Asia Menor occidental (la Turquía moderna), a uno tres kilómetros de la desembocadura del río Caistro (hoy conocido como Lower Meander) en un golfo del Mar Egeo; y a mitad de camino entre Mileto al sur y Esmirna al norte.
Estaba situada en la unión de varias rutas de intercambio dentro del mundo griego, y sobre el camino principal de Roma hacia el Oriente.
Adquirió importancia por su posición estratégica; su gran templo, el centro del culto a Diana (Artemisa); sus famosos libros de magia, los “Efesia Grammata”; y el poder económico de su asociación bancaria.
Su excelente acceso al mar la convirtió en el principal puerto de Asia durante el Imperio Romano. Compartió con Alejandría y Antioquía la supremacía en el Mediterráneo oriental, y llegó a ser la más importante gracias a su posición geográfica y actividad industrial.
En cuanto a la historia de la iglesia, no solo Pablo estuvo en aquella ciudad, sino además estuvieron Apolos y Timoteo, y se cree que el Apóstol Juan pasó ahí los últimos años de su vida.
En la actualidad, el mar se ha retirado de la ciudad debido a depósitos aluviales del río Caístro, que desembocaba junto a ella. Sólo quedan ruinas de lo que fuera una gran ciudad.
La Biblia nos da bastantes referencias de esta ciudad.