Los Atributos de Dios - Parte 2
La Naturaleza de Dios
1. Dios es Espíritu
En Juan 4:24 dice: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.”
Dios es un ser espiritual, eso significa que no tiene un cuerpo físico como nosotros; por lo cual no podemos percibirlo con nuestros sentidos físicos sino con nuestro espíritu.
2. Dios es una Persona
Dios no es un objeto, ni un animal, ni una fuerza o energía, el tiene las características y cualidades de una persona.
En Mateo 11:25 y otros versos de la Biblia a Dios se le llama Padre como se hace con una persona.
En Isaías 55:8-9 vemos que el puede pensar como cualquier persona: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”
También tiene emociones como una persona, como podemos ver en Génesis 6:6, Deuteronomio 6:15, Proverbios 6:16 y Apocalipsis 3:19.
Y como vemos en Efesios 1:5 tiene voluntad como una persona: “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”
3. Dios es Uno
En Deuteronomio 6:4 encontramos esta declaración: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.”
En 1 Corintios 8:4 dice: “Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.”
Vemos que tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento declaran que existe un solo y único Dios.
4. Dios es un Dios Trino
Aunque la palabra trinidad no se encuentra en la Biblia, su enseñanza es muy clara.
Un diccionario define el término trinidad de esta manera: “Distinción de tres personas divinas en una sola esencia".
Eso está de acuerdo a 1 Juan 5:7: “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
La trinidad no se trata de tres aspectos de una persona ni de tres dioses diferentes, sino de una unidad compuesta de tres personas.
Cuando la Biblia dice que hay un solo Dios; como vimos antes, no hay contradicción con la trinidad. Dios es uno en el sentido compuesto. Es como en Gen. 11:6 leemos, "He aquí el pueblo es uno". El pueblo era como uno, pero en realidad era una unidad compuesta de miles de personas. El Dios único es una pluralidad de personas.
En Génesis 1:26-27 dice: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Hagamos es un verbo plural. Hagamos nos habla de las tres personas de la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
En Génesis 3:22 dice: “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros. . . .” Nuevamente Dios habla de si mismo en plural.
En Génesis 11:6-7 durante el relato de la torre de Babel, Dios vuelve ha hablar de si mismo en plural: “Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.”
En el llamado de Isaías también ocurre lo mismo: “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” (Isaías 6:8).
En el ministerio de Jesús también podemos ver la trinidad. En Mateo 3:16-17 vemos a los tres, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en el Bautismo de Jesús: “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
En la fórmula bautismal de Mateo 28:19 también encontramos a la trinidad: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”
En la segunda carta de Pablo a los Corintios, vemos también a la trinidad: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.”
Estos versos son más que convincentes para demostrar que la trinidad es una verdad bíblica.
Los Atributos de Dios - Parte 1
Para poder habar de los atributos divinos de Dios, los cuales demuestran su deidad, en primer lugar debemos definir lo que creemos acerca de Él.
Como dice el Credo de Nicea (325 DC): “Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.”
Creemos en un único Dios, que es un Dios trino (es decir, una unidad de tres personas), el cual es un ser espiritual inteligente, santo, infinito y todopoderoso, el cual es creador y gobernador del universo y todo lo que hay en él.
La Biblia no busca probar la existencia de Dios, da como hecho que existe. Desde el mismo principio de la Biblia, dice en su primera declaración en Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra".
Cuando Dios se presenta a Moisés en Éxodo 3:13-14 le dice: “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
Al decir estas palabras, Dios nos esta diciendo que es el que siempre existió. Dios no fue creado Él existió siempre.
Nosotros aceptamos por fe la existencia de Dios, pero además (como vimos el capítulo anterior), las cosas creadas nos dan evidencia de su existencia.
Entonces, tanto la fe como la razón nos dan la evidencia de la existencia de Dios.
La llave que abre las puertas del cielo
Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Tu tienes la llave, solo debes usarla.
¿A Quien Debemos Pedirle?
Mucha gente no recibe respuesta a sus oraciones porque lo hace de manera incorrecta; al orar le están pidiendo a la persona incorrecta, le piden a Jesús, al Espíritu Santo o algún mediador particular; pero nuestra oración debe hacerse al Padre.
En nuestro texto de Juan 16:23 vemos que nuestras peticiones deben hacerse al Padre.
La palabra preguntar es la palabra griega erotao (erotao) que significa: “Una petición basada en la igualdad o familiaridad con la persona a la que se le hace la petición.”
Jesús les está diciendo a los discípulos que viene un día en el que el no estará con ellos y ya no podrán hacerle peticiones con la relación de familiaridad que tenían antes.
La palabra pedir es aiteo (aiteo) que significa: “Es la actitud de un suplicante; la petición que hace una persona de menor posición a otra que está en mayor posición.”
Ahora las peticiones tienen que hacerse a alguien que está en mayor posición, nuestro Padre celestial.
Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Jesús mismo nos enseñó que debemos orar al Padre.
Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.
El Padre dará buenas cosas a los que le pidan.
Lucas 13:11
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
El Padre dará el Espíritu Santo a los que le pidan.
2 Corintios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.
Efesios 1:3, 15-17
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.
En estos y otros versos podemos ver que el apóstol Pablo siempre oraba al Padre.
Si queremos recibir respuesta a nuestras oraciones debemos pedirle al Padre en el nombre de Jesús.
¿Cuál Debe Ser Nuestra Actitud al Orar?
Juan 16:24
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Debemos estar gozosos sabiendo que Dios responde nuestras oraciones cuando se las hacemos en el nombre de Jesús.
Nuestro gozo se completa al momento que recibimos la respuesta por las cosas que le hemos pedido a Dios.
Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Cuando has orado, ya no es tiempo para afanarte y preocuparte, sino que es el momento de empezar a darle gracias a Dios porque Él ya te respondió afirmativamente.
Efesios 5:20
20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Debemos darle gracias al Padre en el nombre de Jesús.
¿Cómo Abrir las Puertas del Cielo?
Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta de ahorros en un banco, además tengo una tarjeta para retirar dinero de los cajeros automáticos del banco.
Si necesito dinero y el banco está cerrado, lo único que debo hacer es poner mi tarjeta en la máquina y sacar el dinero que necesito.
Por otro lado, si coloco la tarjeta incorrecta, el cajero no me dará el dinero que necesito.
El cajero funciona con la tarjeta correcta.
Igual es con la oración; la gente debe orar de la manera correcta.
Mucha gente termina sus oraciones diciendo: “Si es Tu voluntad”; lo cual parece ser muy piadoso, pero no tiene ningún resultado.
En primer lugar en 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”
Es decir, Dios solo responde oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad; por eso, si no conoces la voluntad de Dios te encuentras en problemas, Dios no te escuchara.
Por otro lado, al orar “si es Tu voluntad”; estás orando en incredulidad. Si no hay respuesta a tu oración dirás: “No era la voluntad de Dios”.
No busques excusas para tu falta de respuesta a la oración; haz las cosas de la manera correcta y las puertas del cielo se te abrirán.
En Juan 16:23 vemos que la voluntad de Dios es darte todo lo que le pidas en el nombre de Jesús, así que no pierdas mas tiempo y empieza a pedir al Padre en el nombre de Jesús.
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