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Ángeles y Demonios - Parte 8

Posted by elciberpastor on 17 Septiembre, 2008 22:19

En Juan 8:44 podemos ver el carácter de Satanás: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”En primer lugar vemos que el es homicida; esto lo vemos también en Juan 10:10: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

En segundo lugar vemos que es un mentiroso. Esto lo vemos desde el momento que engañó a Eva en el huerto del Edén. 

En tercer lugar vemos que es un ladrón. En Juan 19:10 lo dice claramente. Él vino para robarnos nuestra vida, nuestra salud, nuestras finanzas, nuestra felicidad.

En cuarto lugar vemos que es un acusador. En Apocalipsis 12:10 se le llama así: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos.”

En quinto lugar vemos que es el tentador. En Mateo 4:3 se presenta al diablo como el tentador: “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”

Podemos ver en estas características cual es la personalidad del diablo.

Algo que debemos entender acerca del diablo es que no es Dios, ni tiene sus características. Por ejemplo, no es omnipresente, no puede estar en todos lados, solo puede estar en un lugar a la vez. Tampoco es omnipotente, no puede hacer todo, su poder es más bien limitado, y no nos puede vencer a menos que lo dejemos. Tampoco es omnisciente, no lo sabe todo. Aunque si es eterno, por ser un espíritu y sabemos que finalmente pasará toda la eternidad en el infierno.

En cuanto a su posición actual, el es llamado el dios de este siglo. “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4).

En la tentación a Jesús, Satanás le hizo una oferta muy interesante: “Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” (Lucas 4:7-9).

Notemos que eso tuvo que ser cierto, pues de otro modo no hubiera sido una tentación legítima; además, Jesús no le dijo a Satanás que era mentira que todo el mundo le hubiera sido dado.

¿Qué paso? Cuando Adán pecó perdió la autoridad que tenía sobre el mundo y se la entregó a Satanás. Satanás pasó a ser el Dios de este mundo.

Teniendo esta autoridad, él la utiliza para engañar a los incrédulos y tratar de desviar a los creyentes. Además, intenta obstaculizar el plan de Dios en este mundo.

Sin embargo, en Colosenses 1:15 dice que Jesús lo venció en la cruz: “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” La Biblia al Día lo dice así: “Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal”; y en la Biblia en Lenguaje Sencillo de esta manera: “Dios les quitó el poder a los espíritus que tienen autoridad, y por medio de Cristo los humilló delante de todos, al pasearlos como prisioneros en su desfile victorioso”; y el versión Dios Habla Hoy lo dice mas claro: “Dios despojó de su poder a los seres espirituales que tienen potencia y autoridad, y por medio de Cristo los humilló públicamente llevándolos como prisioneros en su desfile victorioso”.

Es decir, Jesús no solo lo venció completamente, sino que lo humilló mostrándolo derrotado.

En 1 Pedro 5:8-9 dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”

Si, Satanás esta intentando devorarnos, pero nosotros tenemos la autoridad para resistirlo.

Es interesante que Pedro nos hable aquí de un león rugiente; pues sabemos que los leones viajan en manadas, y entre ellos hay un león que es el “león rugiente”, quien da el grito más fuerte y feroz con lo cual la presa perseguida queda paralizada. Este león es el más viejo del grupo, y por los años ya no tiene dientes ni velocidad, pero tiene algo, esa voz poderosa adquirida con los años. En realidad, si el animal no se paralizara de miedo al oir ese rugido, fácilmente podría huir y salvar su vida.

En Santiago 4:7 dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

No somos nosotros los que debemos atemorizarnos y quedarnos paralizados sin saber que hacer ante el ataque del diablo; el es el que debe huir de nosotros, solo debemos hacer lo que dice la Palabra: someternos a Dios y resistirlo.

La única forma que nos venza, es que oigamos su rugido (sus mentiras) y nos quedemos paralizados sin saber que hacer. En lugar de eso, tomemos una actitud ofensiva y sometámonos a Dios y Su Palabra y resistámoslo en el Nombre de Jesús.

Finalmente; ¿cuál será el fin del diablo?

En Mateo 25:41 dice: “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

Su fin es el lago de fuego, es decir, el infierno.

“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” (Apocalipsis 20:1-3).

Al empezar el milenio, un solo ángel lo echará al abismo. Notemos que solo uno lo hará.

Esto ocurrirá al principio del milenio, luego de mil años será finalmente soltado para engañar a las naciones y hacer una última rebelión en contra de Dios, pero nuevamente será vencido y arrojado al infierno.

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 20:10).

Ese será el fin de Satanás.

 

Ángeles y Demonios - Parte 2

Posted by elciberpastor on 05 Agosto, 2008 16:25

1. Los Ángeles

El término teológico para el estudio de los ángeles se llama angelología.

Para su estudio se consideran su personalidad, sus orígenes y sus servicios.

Veamos lo que dice W. E. Vine acerca de los ángeles:

ÁNGEL 1. angelo, mensajero (de angelo, entregar un mensaje), ya sea enviado por Dios, por el hombre, o por Satanás; se usa también de un guardián o representante en Ap 1.20 (cf. Mt 18.10; Hch 12.15, donde se entiende mejor como «fantasma»), pero más frecuentemente se refiere a un orden de seres creados, superiores a los hombres (Heb 2.7; Sal 8.5), que pertenecen al cielo (Mt 24.36; Mc 12.25), y a Dios (Lc 12.8), y dedicados a su servicio (Sal 103.20).

Los ángeles son espíritus (Heb 1.14), esto es, no tienen cuerpos materiales como los humanos, pero su forma es humana o pueden asumir la forma humana cuando es necesario. Cf. Lc 24.4, con el v. 23, Hch 10.3 con el v. 30).

«Son llamados «santos» en Mc 8.38, y «elegidos» en 1 Ti 5.21, en contraste con algunos de su número (Mt 25.41), que «pecaron» (2 P 2.4), «abandonaron su propia morada» (Jud 6, oiketerion), palabra esta que solo vuelve a aparecer, en el NT, en 2 Co 5.2.

Los ángeles siempre son mencionados en género masculino; la forma femenina de la palabra no aparece».

Podemos ver que la palabra ángel (malak en hebreo y angelos en griego) significa mensajero; o “alguien que ha sido enviado de una gran distancia para comunicar un mensaje.”

Los Símbolos del Espíritu Santo - 6

Posted by elciberpastor on 20 Agosto, 2007 12:04

Símbolo #6

El Vino

 
Isaías 55:1-2 (RV60)

1 A todos los sedientos: Venid a las aguas;  y los que no tienen dinero,  venid,  comprad y comed.  Venid,  comprad sin dinero y sin precio,  vino y leche.

2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan,  y vuestro trabajo en lo que no sacia?  Oídme atentamente,  y comed del bien,  y se deleitará vuestra alma con grosura.

El vino nos habla de la característica del Espíritu Santo para estimularnos espiritualmente y llenarnos de gozo.

Salmo 104:15 (RV60)

15  Y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida del hombre.

Así como el vino natural alegra a la gente, el vino del Espíritu alegra nuestros corazones con el gozo verdadero.

Mateo 9:17 (RV60)

17  Ni echan vino nuevo en odres viejos;  de otra manera los odres se rompen,  y el vino se derrama,  y los odres se pierden;  pero echan el vino nuevo en odres nuevos,  y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

 

Mateo 9:17 (BL95)

17  Y nadie echa vino nuevo en recipientes de cuero viejos, porque si lo hacen, se reventarán los cueros, el vino se desparramará y los recipientes se estropearán. El vino nuevo se echa en cueros nuevos, y así se conservan bien el vino y los recipientes.

El vino nuevo del Espíritu Santo no es para gente religiosa, para participar de este vino es necesario haber nacido de nuevo.

Hechos 2:13 (RV60)

13  Mas otros,  burlándose,  decían: Están llenos de mosto.

 

Hechos 2:13 (RV60)

13  Pero otros, burlándose, decían: —Están llenos de vino nuevo.

Aquí el término mosto es glaukos; veamos el significado de en el diccionario Strong’s en español.

G1098

 γλεκος gleúkos; afín a G1099; vino dulce, i.e., (prop.) mosto (jugo fresco), pero usado del más dulce (y por lo tanto altamente embriagante) vino fermentado:-mosto.

La gente los estaba acusando de haber bebido un vino nuevo, el cual es altamente embriagante.

Hechos 2:14-17 (RV60)

14  Entonces Pedro,  poniéndose en pie con los once,  alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos,  y todos los que habitáis en Jerusalén,  esto os sea notorio,  y oíd mis palabras.

15  Porque éstos no están ebrios,  como vosotros suponéis,  puesto que es la hora tercera del día.

16  Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

17  Y en los postreros días,  dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños;

18  Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu,  y profetizarán.

Pedro les dice que esta borrachera que ven no es por haber estado bebiendo vino sino por la llenura del Espíritu Santo que estaban experimentando.

Efesios 5:18 (RV60)

18  No os embriaguéis con vino,  en lo cual hay disolución;  antes bien sed llenos del Espíritu.

 

Efesios 5:18 (BLS)

18  No se emborrachen, pues perderán el control de sus actos. Más bien, permitan que el Espíritu Santo los llene y los controle.

 

Efesios 5:18 (NVI)

18  No se emborrachen con vino,  que lleva al desenfreno.  Al contrario,  sean llenos del Espíritu.

Pablo nos dice que nos emborrachemos sino que seamos continuamente llenos del Espíritu.

Tomemos el nuevo vino y vivamos siendo continuamente llenos del Espíritu Santo

Los Símbolos del Espíritu Santo 1

Posted by elciberpastor on 31 Julio, 2007 13:45

Los Símbolos del Espíritu Santo

Además de los nombres y títulos dados al Espíritu Santo hay una cantidad de símbolos y figuras en la Biblia que nos revelan sus características.

Los judíos se expresaban más por figuras que por términos abstractos. Al ver las enseñanzas de Jesús podemos ver que son ricas en símbolos y figuras.

El estudio de los símbolos, caminos, y obras del Espíritu Santo nos ayudarán a conocerlo mejor.

 

Símbolo #1

El Viento

 
Juan 3:6-8 (RV60)

6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

8 El viento sopla de donde quiere,  y oyes su sonido;  mas ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va;  así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

El término “viento” usado aquí es “pneuma”, que es el mismo que se utiliza para “espíritu”.

A partir de este verso podemos ver varias características del Espíritu Santo.

En primer lugar podemos ver que es soberano.

“El viento sopla por donde quiere….”

Nadie puede gobernar el viento, el viento hace lo que quiere y lo mismo sucede con el Espíritu Santo.

1 Corintios 12:11 (RV60)

11  Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu,  repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

 

1 Corintios 12:11 (BAD)

11  Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina.

 

1 Corintios 12:11 (Castillian)

11  Pero siempre es uno y el mismo Espíritu el que concede tales dones y el que los reparte según su criterio y voluntad.

 

1 Corintios 12:11 (DHH)

11  Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu, dando a cada persona lo que a él mejor le parece.

Nosotros no podemos gobernar al Espíritu Santo, mas bien debemos aprender a cedernos a Su voluntad; al hacerlo podremos realizar el plan de Dios para nuestras vidas.

En segundo lugar, el Espíritu Santo es invisible, aunque no por eso menos perceptible, real y poderoso.

“…y oyes su sonido;  mas ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va….”

Uno puede sentir el viento pero no verlo, lo mismo sucede con el Espíritu Santo; puedes percibirlo y oír Su voz, pero no lo puedes ver.

Tú puedes sentir el poder del viento y ver sus efectos; del mismo modo puedes sentir la unción del Espíritu Santo y ver como trae sanidades señales y prodigios en medio nuestro.

Aunque no veamos al Espíritu Santo podemos ver sus obras en todos lados.

En tercer lugar vemos que el Espíritu Santo como el viento, no puede ser contenido.

“…ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va….”

No podemos contener al Espíritu Santo, no se mueve siempre de la misma manera.

A veces cometemos el error de pensar que el Espíritu Santo se mueve siempre de la misma manera; que si un día se movió de una forma en un servicio, sucederá lo mismo en el siguiente, pero por lo general no es así.

Nunca debemos encasillar al Espíritu Santo.

Hay otras cosas que hace el viento como tipo del Espíritu Santo.

Ezequiel 37:1-14 (RV60)

1  La mano de Jehová vino sobre mí,  y me llevó en el Espíritu de Jehová,  y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.

2  Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor;  y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo,  y por cierto secos en gran manera.

3  Y me dijo: Hijo de hombre,   ¿vivirán estos huesos?  Y dije: Señor Jehová,  tú lo sabes.

4  Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos,  y diles: Huesos secos,  oíd palabra de Jehová.

5  Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí,  yo hago entrar espíritu en vosotros,  y viviréis.

6  Y pondré tendones sobre vosotros,  y haré subir sobre vosotros carne,  y os cubriré de piel,  y pondré en vosotros espíritu,  y viviréis;  y sabréis que yo soy Jehová.

7  Profeticé,  pues,  como me fue mandado;  y hubo un ruido mientras yo profetizaba,  y he aquí un temblor;  y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.

8  Y miré,  y he aquí tendones sobre ellos,  y la carne subió,  y la piel cubrió por encima de ellos;  pero no había en ellos espíritu.

9  Y me dijo:  Profetiza al espíritu,  profetiza,  hijo de hombre,  y di al espíritu:  Así ha dicho Jehová el Señor:  Espíritu,  ven de los cuatro vientos,  y sopla sobre estos muertos,  y vivirán.

10  Y profeticé como me había mandado,  y entró espíritu en ellos,  y vivieron,  y estuvieron sobre sus pies;  un ejército grande en extremo.

11  Me dijo luego: Hijo de hombre,  todos estos huesos son la casa de Israel.  He aquí,  ellos dicen: Nuestros huesos se secaron,  y pereció nuestra esperanza,  y somos del todo destruidos.

12  Por tanto,  profetiza,  y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros,  pueblo mío,  y os haré subir de vuestras sepulturas,  y os traeré a la tierra de Israel.

13  Y sabréis que yo soy Jehová,  cuando abra vuestros sepulcros,  y os saque de vuestras sepulturas,  pueblo mío.

14  Y pondré mi Espíritu en vosotros,  y viviréis,  y os haré reposar sobre vuestra tierra;  y sabréis que yo Jehová hablé,  y lo hice,  dice Jehová.

En el pasaje de los huesos secos se puede ver al Espíritu Santo su aspecto de dador de vida.

Juan 6:63 (RV60)

63  El espíritu es el que da vida;  la carne para nada aprovecha;  las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

 

Juan 6:63 (BLS)

63  El que da vida eterna es el Espíritu de Dios; ninguna persona puede dar esa vida. Las palabras que les he dicho vienen del Espíritu que da esa vid.

 

Juan 6:63 (Septuaginta)

63  El espíritu es el que vivifica; la carne no aprovecha nada: las palabras que yo os he hablado, espíritu son, y vida son.

El Espíritu Santo es el que nos da vida y nos vivifica tal como lo hizo con los huesos secos.

Juan 3:5 (RV60)

5  Respondió Jesús: De cierto,  de cierto te digo,  que el que no naciere de agua y del Espíritu,  no puede entrar en el reino de Dios.

El Espíritu Santo al ser unido con la Palabra de Dios (el agua) hacen una fuerza espiritual que nos trae la vida.

2 Corintios 3:4-6 (RV60)

4  Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios;

5  no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos,  sino que nuestra competencia proviene de Dios,

6  el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto,  no de la letra,  sino del espíritu;  porque la letra mata,  mas el espíritu vivifica.

 

2 Corintios 3:6 (BLS)

6  Ahora Dios nos ha preparado para que anunciemos a todos nuestro nuevo compromiso con él. Este nuevo compromiso no se apoya en la ley, sino en el Espíritu de Dios. Porque la ley condena al pecador a muerte, pero el Espíritu de Dios da vida.

 

2 Corintios 3:6 (Castillian)

6  Él es quien nos hizo servidores competentes de un nuevo pacto, que no consiste en la obediencia a la letra de determinadas normas legales, sino en un Espíritu de renovación, por cuanto la letra en sí misma lleva a la muerte, mientras que el Espíritu es dador de la vida.

Aquí hay dos aplicaciones prácticas:

Primero, vemos que la salvación no viene por medio de la ley; porque la ley condena al pecador y lo lleva a la muerte, pero el Espíritu Santo es quien le da la vida.

Segundo, cuando ministramos la Palabra no debemos depender de nuestras habilidades intelectuales y académicas; sino debemos dejar que la unción del Espíritu Santo acompañe nuestras predicaciones para llevar palabras de vida.

Una última aplicación del viento en relación con el Espíritu lo podemos ver en Pentecostés.

Hechos 2:1-4 (RV60)

1  Cuando llegó el día de Pentecostés,  estaban todos unánimes juntos.

2  Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba,  el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

3  y se les aparecieron lenguas repartidas,  como de fuego,  asentándose sobre cada uno de ellos.

4  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo,  y comenzaron a hablar en otras lenguas,  según el Espíritu les daba que hablasen.

 

Hechos 2:1 (BL95)

1  De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban.

 

Hechos 2:1 (BLS)

1  De pronto, oyeron un ruido muy fuerte que venía del cielo. Parecía el estruendo de una tormenta, y llenó todo el salón.

 

Hechos 2:1 (Castillian)

1  Vino repentinamente del cielo un estruendo, como de un vendaval, que llenó por completo la casa donde se habían congregado.

 

Hechos 2:1 (JER)

1  De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.

Que tal descripción: un viento recio, una violenta ráfaga de viento impetuoso, una tormenta, un vendaval, si que fue algo realmente poderoso.

Así como el viento puede producir grandes tormentas y tempestades, trayendo devastaciones y cambiando la faz de los lugares donde suceden; tal como ocurrió en Nueva Orleáns con el Huracán Katrina; del mismo modo el Espíritu Santo causo en el día de Pentecostés una devastación total en el reino de las tinieblas de la cual Satanás no ha podido ni podrá levantarse.

Ese mismo poder está disponible hoy para nosotros.

Los Nombres del Espíritu Santo - 10

Posted by elciberpastor on 29 Julio, 2007 13:18

Nombre #15

El Consolador

 

Juan 14:15-18 (RV60)

15  Si me amáis,  guardad mis mandamientos.

16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre:

17  el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.

18  No os dejaré huérfanos;  vendré a vosotros.

 

Juan 14:16 (N-C)

16 Y Yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito, que estará con vosotros para siempre.

 

Juan 14:16 (AMP)

16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

 

Aquí Jesús está en la parte final de su ministerio público y les esta dando a sus discípulos sus enseñanzas más íntimas, las cosas más importantes.

 

Una de las cosas más importantes es que aunque el se iba al cielo para sentarse a la diestra de Dios y empezar su ministerio presente, no los iba a dejar solos sino que les enviaría otro consolador, en griego parakletos, para que esté siempre con ellos, el Espíritu Santo.

 

Jesús dijo que ellos iban a tener otro consolador como él.

 

Ellos no se iban a quedar huérfanos, el Espíritu Santo vendría a ellos.

 

Juan 14:26 (RV60)

26  Mas el Consolador,  el Espíritu Santo,  a quien el Padre enviará en mi nombre,  él os enseñará todas las cosas,  y os recordará todo lo que yo os he dicho.

 

El Consolador iba a venir del Padre enviado por Jesús.

 

Juan 15:26 (RV60)

26  Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

 

El Consolador proviene del Padre y viene con el propósito de dar testimonio de Jesús.

 

Juan 16:7-11 (RV60)

7  Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya;  porque si no me fuera,  el Consolador no vendría a vosotros;  mas si me fuere,  os lo enviaré.

8  Y cuando él venga,  convencerá al mundo de pecado,  de justicia y de juicio.

9  De pecado,  por cuanto no creen en mí;

10  de justicia,  por cuanto voy al Padre,  y no me veréis más;

11  y de juicio,  por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

 

Aquí vemos un propósito triple de la venida del consolador: convencer al mundo de pecado, justicia y juicio.

 

Juan 16:8 (BAD)

8  Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio.

 

Juan 16:8 (BL95)

8  Cuando venga él, rebatirá al mundo en lo que toca al pecado, al camino de justicia y al juicio.

 

Juan 16:8 (Castillian)

8  Cuando venga, el mundo se convencerá de su pecado, de mi justicia y del juicio de Dios.

 

Juan 16:8 (RV1909)

8  Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.

 

Juan 16:8 (PDT)

8  Cuando él venga, demostrará a la gente del mundo que está equivocada en cuanto al pecado, en cuanto a lo que es aceptable a Dios y en cuanto al juicio.

 

Cuando recién conocí al Señor se decía mucho de que el Espíritu Santo reargüía al creyente de pecado, pero basta leer bien la Biblia para darse cuenta que esto no es cierto.

 

La palabra reargüir  significa “demostrar que alguien está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra.”

 

Otras versiones usan convencer, rebatir, demostrar y otras palabras para mostrar esta acción del Espíritu.

 

La pregunta es ¿a quién redarguye, convence, rebate y demuestra su equivocación? ¿a quién le demuestra que está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra?

 

En todas estas versiones dice al mundo, no dice que convenza a los creyentes de su pecado, dice claramente al mundo.

 

¿Por qué?

 

Juan 16:9 (BL95)

9 ¿Qué pecado? Que no creyeron en mí.

 

Juan 16:9 (Castillian)

9 De su pecado, por no haber creído en mí.

 

Juan 16:9 (DHH)

9 Quién es pecador: el que no cree en mí.

 

Juan 16:9 (PDT)

9 El Consejero demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al pecado, porque no cree en mí.

 

El consolador convence y le demuestra al mundo en cuanto a su pecado que es el no creer en Jesucristo

 

Juan 16:10 (Castillian)

10  de mi justicia, porque el Padre la ha establecido, de modo que tengo el camino abierto para ir a él y no me veréis más.

 

Juan 16:10 (PDT)

10  Él demostrará que el mundo está equivocado en cuanto a mí y que yo soy quien tiene razón. Porque yo voy a estar con el Padre donde ya no me verán.

 

También convence al mundo de justicia, porque les demuestra que están equivocados en cuanto Jesús y porque él ahora está a la diestra de Dios.

 

Juan 16:11 (BL95)

11  ¿Qué juicio? El del gobernador de este mundo: ya ha sido condenado.

 

Juan 16:11 (Septuaginta)

11  Y de juicio, porque el príncipe de este mundo juzgado está.

 

Juan 16:11 (PDT)

11  También demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al juicio, porque el que gobierna este mundo ha sido condenado.

 

Finalmente vemos que convence al mundo en cuanto al juicio porque el que gobierna al mundo, el príncipe de este mundo, el diablo ya fue juzgado.

 

Entonces vemos que no es correcta la afirmación de que el Espíritu Santo redarguye al creyente de pecado, su trabajo es otro, el ha venido como nuestro consolador.

 

Volvamos a ver Juan 14:16 para poder ver varios aspectos del consolador.

 

Juan 14:16 (AMP)

16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

 

Juan 14:16 (BL95)

16 Y yo rogaré al Padre y les dará otro Protector que permanecerá siempre con ustedes.

 

Juan 14:16 (Castillian)

16 Y yo le pediré al Padre que os envíe a alguien que podrá ayudaros y que nunca os abandonará: el Espíritu Santo.

 

Juan 14:16 (DHH)

16 Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

 

Juan 14:16 (PDT)

16 Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes.

 

Juan 14:16 (EUNSA)

16 Y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre.

 

En estos pasajes se le da 9 nombres al Espíritu Santo en su función de Paráclito.

 

Es llamado: Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.

 

Veamos algunos de estos aspectos:

 

Romanos 8:26-27 (PDT)

26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, cuando no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu mismo le pide a Dios por nosotros. El Espíritu le habla a Dios a través de gemidos imposibles de expresar con palabras.

27 Pero Dios nos conoce a fondo y entiende lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega a favor de su pueblo santo de acuerdo a la voluntad de Dios.

 

En este pasaje el Espíritu Santo se presenta como nuestro ayudador, el está viendo en que áreas somos débiles para ayudarnos a vencer.

 

En segundo lugar se presenta como nuestro intercesor; el intercesor es alguien que toma el lugar de otro; como intercesor el paráclito toma nuestro lugar y presenta nuestro caso.

 

1 Juan 2:1 (RV60)

1  Hijitos míos,  estas cosas os escribo para que no pequéis;  y si alguno hubiere pecado,  abogado tenemos para con el Padre,  a Jesucristo el justo.

 

Aquí el término abogado es paráclito.

 

Recordemos que Jesús iba a enviar a otro paráclito como él; al Espíritu Santo quien se convierte en nuestro abogado.

 

1 Juan 2:1 (BL95)

1 Hijitos míos, les he escrito esto para que no pequen; pero si uno peca, tenemos un defensor ante el Padre, Jesucristo, el Justo.

 

Como abogado no solo presenta nuestro caso sino que también nos defiende.

 

Romanos 8:14 (RV60)

14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios.

 

El Espíritu Santo como nuestro consejero el nos guía y dirige.

 

Juan 14:16 (RV60)

16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre.

 

El hecho que este con nosotros siempre lo convierte en un compañero y amigo, pues es alguien que siempre está a nuestro lado.

 

Hechos 9:31 (RV60)

31  Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea,  Galilea y Samaria;  y eran edificadas,  andando en el temor del Señor,  y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

 

En su aspecto de fortalecedor, el Espíritu Santo fortalece a las iglesias.

 

1 Corintios 14:3

3  Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,  exhortación y consolación.

 

Siendo la profecía un mensaje inspirado por el Espíritu Santo en lenguaje conocido por los oyentes, el hecho de que este mensaje traiga consolación, significa que es porque viene de un Consolador, el Espíritu Santo

 

Juan 15:26 (BL95)

26 Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí.

 

Finalmente vemos que el Espíritu Santo es nuestro protector.

 

Luego el Espíritu Santo es nuestro Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.

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